Tétrada - Cuatro piezas de Harold Pinter
(Con Precisión – Una especie de Alaska –
El Nuevo Orden Mundial – Estación Victoria)

Compañía La Puerta estrecha


Hasta el 24 de abril
Viernes 22.00h.
70 min.


Taquilla: 12€ | Atrápalo: 11€ | Compra Online: 10€


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A veces, en poemas, soy vagamente consciente
de los terrenos de mi actividad.

Harold Pinter

No mires…
No mires.
El mundo está a punto de colapsar.

No mires.
El mundo está a punto de soltar toda su luz
y saturarnos en el foso tupido de su oscuridad,
ese negro, repleto y sofocado sitio donde vamos a asesinar
o morir o bailar o llorar
o gritar lloriqueando o chillar cual ratones
para renegociar nuestro precio de salida.

Harold Pinter
(Traducción de Osmany Oduardo Guerra)



Dos ejecutivos hablando mientras toman una copa. Una mujer que despierta tras veintinueve años de letargia. Tres hombres en una sesión de tortura. La conversación entre un controlador de taxis y un taxista.

TÉTRADA -grupo de cuatro seres o cosas homogéneas y vinculadas entre sí- es un intento de plasmar esos entresijos humanos que desde personajes anónimos, habitaciones cerradas y espacios cotidianos forman parte de la obra de Pinter.

Las raíces que nos definen como hombres y mujeres occidentales y desde las que construimos el mundo en que vivimos.

Un mundo atravesado por el ejercicio de la violencia como método de construcción de la sociedad estado. Violencia que mana de nuestro ser humano y de la gestión que hemos hecho de ella a lo largo de nuestra historia como cultura. Violencia que supura en nuestro ser político, social y personal.

Un mundo atravesado por el ejercicio del amor como contrafuerza, amor subterráneo como método de construcción de una defensa a esa violencia propia. Amor que desespera por encontrar una vía de comunicación humana. Amor que supura en nuestro ser político, social y personal.

Así formamos esta Tétrada a partir de estas cuatro piezas breves de Pinter. Con Precisión y El Nuevo Orden Mundial forman parte de las obras más explícitamente políticas del autor, en las que el ejercicio de la violencia de estado por parte de seres humanos vivos es el objeto sobre el que posa su bisturí. Una especie de Alaska y Estación Victoria , por el contrario, pertenecen a las obras que se han relacionado con el “teatro del absurdo”, en las que el intento y la búsqueda de esa comunicación esencial y vital entre seres humanos es parte de su indagación.

La propuesta parte de la contraposición de las piezas a modo de prisma, en un espacio común que posibilite la creación de espejos entre ellas, guiados por el maestro, en un intento de abrir una mirada al otro lado que nos permita indagarnos y formular las preguntas de nuevo.

Las cuatro piezas son estreno en España.




Harold Pinter (1930-2008) nació en el barrio de clase obrera de Hackney, Londres, dentro de una familia judía. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue separado de sus padres en la evacuación de Cornwall, experiencia traumática para él, a pesar de no tener una buena relación con su padre. Durante dos semestres, estudió en la Academia. Real de Arte Dramático De joven publicó poesía, y comenzó a trabajar como actor bajo el seudónimo de David Baron. Su primera obra, La habitación (The Room), fue representada por primera vez en 1957 en la Universidad de Bristol por un grupo de teatro universitario.

Su segunda obra, La fiesta de cumpleaños (The Birthday Party, 1958) fue inicialmente un fracaso, a pesar de la crítica positiva que Harold Hobson escribió para The Sunday Times. Con El cuidador (The Caretaker), estrenada en el Arts Theatre de Londres en 1960, Pinter logró establecerse como dramaturgo. Sus trabajos tempranos, entre los que también se cuentan El amante (The Lover, 1962) y The Homecoming (1964), han sido frecuentemente caracterizados como "teatro del absurdo". En estas obras se parte usualmente de una situación aparentemente inocente, absurda y amenazante debido a la conducta peculiar de algún personaje que resulta incomprensible para el público, y en ocasiones para el resto de los personajes. La obra de Pinter muestra una marcada influencia de los primeros trabajos de Samuel Beckett, con quien mantuvo una larga amistad.

Pinter empezó a dirigir más frecuentemente en los años 70 y fue nombrado director asociado del Royal National Theatre en 1973. Sus obras tardías tienden a ser más cortas, y los temas más políticos, utilizando muchas veces alegorías de la represión. Alrededor de 1970, Pinter comenzó a manifestar más claramente sus opiniones políticas, adoptando una postura izquierdista. Pinter se esfuerza continuamente por atraer la atención pública sobre las violaciones de los derechos humanos y la represión. Sus escritos se han publicado de manera habitual en los periódicos británicos The Guardian y The Independent.

En 1985 Pinter viajó con Arthur Miller a Turquía, donde conoció a muchas víctimas de la represión política. En la función en honor a Miller en la embajada de Estados Unidos, en lugar de intercambiar cortesías, Pinter mencionó a personas que habían recibido descargas eléctricas en sus genitales, declaraciones que hicieron que lo echaran. Miller, en apoyo, abandonó la embajada con él.La experiencia de Pinter en la represión turca y la supresión del idioma kurdo inspiraron la obra de 1988 Mountain Language.

En 1999 Pinter fue un crítico ferviente de los bombardeos a Kosovo autorizados por la OTAN. También se opuso a las invasiones de Afganistán en 2001 y de Iraq en 2003. En 2005, anunció que se retiraba del teatro para dedicarse a la acción política.
Junto a otras personalidades judías acordó no aceptar la ciudadanía israelí ni celebrar el 60 aniversario de este estado por condenar sus atentados contra la vida de los palestinos.

Pinter fue nombrado Companion of Honour en 2002, después de haber rechazado el título de Sir.

En octubre del 2005, la academia sueca otorgó a Pinter el Premio Nobel de Literatura, con la motivación de: "Quien en sus obras se descubre el precipicio bajo la irrelevancia cotidiana y las fuerzas que entran en confrontación en las habitaciones cerradas". En su discurso de agradecimiento, Pinter leyó Explico algunas cosas, de Pablo Neruda.