Críticas

  • Este sol de la infancia
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    El viaje a Colliure.
    Ir a la pequeña y curiosa sala del teatro de La Puerta Estrecha del barrio de Lavapiés (calle del Amparo, 94) es toda una experiencia. Ir estas fechas a ver Este sol de la infancia, formando parte de esa quincena de espectadores que pueden asistir en cada representación, es una aventura de primer orden. Tanto por la originalidad del montaje (el público es invitado a un viaje iniciático atravesando puertas, estancias, espacios que llenan de congoja) como por el alto contenido poético y el finísimo e imperceptible humor subyugante. Este sol de la infancia nos habla de éxodos, de perdedores, de exilios interiores y exteriores. Sitúa la acción en la pensión de Colliure (Francia) en la que pasaron sus últimos días Antonio Machado y su madre Ana Ruiz, quien muere tres días después que el poeta. El título de la obra es el último verso del poeta sevillano. Calonge y La Pajarita de Papel no narran hechos históricos. Solo aprisionan la atmósfera de aquellos días dentro de un teatro poético, manierista, sobrio, de profundo calado y magníficamente interpretado.
    La Pajarita de Papel ha puesto en escena este texto de Eusebio Calonge, autor de cabecera del grupo La Zaranda Teatro Inestable de Andalucía la Baja. El resultado es de una belleza inquietante y de una creatividad singular.
    Rosana Torres, El Pais.

    Quince personas se adentran en una casa y la recorren espiando lo que allí ocurre. He visto ejemplos de esto, uno en Parma y otro en Nápoles, muy ligados al aprovechamiento estético de edificios históricos. Algo de vanguardia se ha hecho por aquí también, incluyendo desplazamientos en autobús por la periferia de Madrid. La originalidad consiste esta vez en usar la itinerancia del público en una pieza de texto básicamente tradicional.
    Como es evidente desde el título, Este sol de la infancia, la base del asunto es Antonio Machado. Concretamente, la casa en la que, camino del exilio, murieron tanto él como su madre. A diferencia de trabajos recientes, no hay aquí ni crotorar de cigüeñas ni reconstrucción histórica. El mundo poético machadiano se sobrevuela, y la anecdóta vital no es más que el pretexto para otra cosa: no es un texto lineal sino, por decirlo de algún modo, de atmósferas.
    Pero el texto es, como siempre en una buena versión escénica, sólo el punto de partida. Oscilando entre el naturalismo extremo de la primera escena y los desarrollos beckettianos/oníricos/fantasmales de las siguientes, Rodolfo Cortizo sumerge al espectador en una sucesión de ambientes (dramáticos, arquitectónicos) cuidados hasta el detalle de la sensación olfativa. Perfectamente interpretada. Más que perfectamente iluminada. Para no perdérsela.
    P.J.L. Domínguez, Guía del Ocio.

    Eusebio Calonge, nada menos que el afamado letrista de La Zaranda, es quien le pone letra y texto al sentimiento: La terrible soledad y el inmenso desamparo que debieron experimentar Antonio Machado y su anciana madre, Ana Ruiz, llegados a Francia como dos extraños, viejos y cansados, tal vez más el hijo que la madre puesto que murió primero. Resistió menos. Pobres ambos hasta la indigencia, sin tener nada más que a sí mismos, ateridos, sordos a todo porque no comprendían el absurdo que los llevaba hasta allí, durmiendo en una pensión ínfima, mientras huyen de la barbarie de la Guerra. ¿Tendrían dinero para pagar o los franceses con esa elegancia tan suya se lo dispensarían? A veces los franceses sorprenden. Son temas y circunstancias que se ponen de relieve en esta meditación andada, o peregrinación meditada si se prefiere, por los escenarios de aquella pasión y muerte de ambos, él tres días antes que ella, que ya enloquece del todo por volver a ver al hijo al que supone dando una vuelta, él nunca la ha abandonado y seguro que volverá, además se dejó el sombrero. La pensión de Colliure que habitaron esos días terribles, y donde ambos murieron, es recreada en todas sus estancias y en sus más mínimos detalles, así como las repercusiones y ecos que allí dentro producían los que llegaba del exterior, particularmente todos los desastres de la guerra, con los huidos ateridos y hambrientos que lograban cruzar, ¿hacia dónde?, o que llegaban de un lugar sin retorno a otro que estaba a punto de desaparecer. Toda al desolación del siglo XX "entreguerras" se ve en el ambiente de esta pensión humilde que aquí se recrea. En efecto: Tal vez lo más interesante y logrado de la función sea no ya el texto sino su itinerancia. Una criada con un francés de fuerte acento extranjero, y mucha mala uva, recibe a los huéspedes llevándolos a través de las diversas estaciones de este calvario con la prohibición absoluta de tocar nada: "Aquí está la madre, dormida, y en esta cama de al lado es que velamos al hijo, que murió en otra habitación." En el patio, por las ventanas de estancias y pasillos, los amados objetos personales de tantos que se van, perdidos para siempre en la huida (zapatos, juguetes), eran bañados sin piedad por el agua abundante que, como entonces en aquel invierno del 39 -todos los inviernos lo fueron, aquél más-, cae sin duelo gracias al atrezzo. Una belleza de función. Un espectáculo de culto. Se agotaron todas las entradas. Por suerte va a estar hasta finales de diciembre.
    María Anunciación Fernández Antón, Noticias Teatrales.

  • El Canto del cisne
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    Después de su curioso ejercicio expresionista titulado Calavernario, sobre textos del autor Karl Valentin, la compañía La Pajarita de Papel estrena una versión propia de El canto del cisne, de Anton Chéjov, que mantendrá en cartel hasta finales del próximo mes de junio. En este hermoso "estudio dramático" de Chéjov (1886), en un teatro provinciano, terminada la función, un viejo actor despierta de su borrachera con una sensación de fracaso vital y artístico. Allí, en compañía de un apuntador que pernocta en el teatro, recuerda momentos de su existencia y algunos diálogos de sus personajes.
    La adaptación de Rodolfo Cortizo, director también del montaje, convierte al viejo cómico en una actriz y multiplica el juego teatral. "En la pieza nos interesó el recurso del teatro dentro del teatro", dice Cortizo. Y continúa: "Hemos añadido un plano más; en nuestra versión, un grupo de actores ensaya esta obra en un teatro abandonado". En esta línea, La Pajarita de Papel introduce nuevos textos en el diálogo de la actriz, en este caso, con varios interlocutores, a partir de relatos del propio Chéjov y de piezas de Ghelderode y Valle-Inclán. La experimentada actriz Concha Roales- Nieto asume el protagonismo del montaje, secundada por los jóvenes Nicolas Fryd, Violeta Jara y Zé Gonçalo Pais, actores habituales del colectivo. El montaje también emplea algunos muñecos.
    "El canto del cisne es un homenaje al teatro", apunta Cortizo. "Pese a su sensación de fracaso, el personaje afirma la continuidad y la vitalidad de su arte", añade el director, que en paralelo a este estreno continúa representando en la misma sala su notable versión de La última cinta de Krapp, de Beckett.
    José Henríquez. Guia del Ocio. Teatro y Danza. Del 23 al 29 de abril.

  • Calavernario
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    Siete fantasmas recorren el escenario de La Puerta Estrecha para advertir que, aunque te vistas con buenos y limpios trajes, los palos te van a caer. Las miserias y chabacanadas de los mercenarios que ostentan temporalmente el poder se vislumbran en este particular calavernario.
    "Que se calle esa vaca". En los funerales, las vacas mugen y los espectadores protestan. Los muertos no callan y la memoria sale a flote. La Pajarita de Papel vuelve a mostrar con esta pieza un trabajo actoral impecable. Veterana escuela la del argentino Rodolfo Cortizo y su equipo de actores y actrices, con algunas voces que rasgan el mundo. Interpretar un texto de Karl Valentin (Munich, 1882-1948) es un sugerente ejercicio que, además de tener personalidad propia en clave mortuaria, divulga la obra de uno de los precursores del teatro del absurdo, del espectáculo moderno multimedia y de la propia performance...
    Laura Corcuera. "Diagonal - Periódico quincenal de actualidad crítica", Número 118

  • La última cinta de Krapp
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    …Rodolfo Cortizo en su Krapp parece estar dirigido por el propio Beckett. Los detalles, los movimientos, los gestos, todo envuelto en una iluminación que crea la atmósfera de un sueño haciendo que LA ÚLTIMA CINTA DE KRAPP llegue con un tono menos clownesco y más frugal. Un trabajo soberbio, cautivador…
    THE BECKETT SOCIETY - Washington

    …Rodolfo Cortizo sabe lo que tiene entre manos, conoce el teatro desde la dirección a la interpretación. En LA ÚLTIMA CINTA DE KRAPP el actor muestra un prodigio de sus capacidades. Al comienzo, con quizá más de quince minutos sin decir una sola palabra, sólo con el gesto, nos transmite la angustia de un hombre en el fin de su vida, un hombre acabado, que repasa el pasado por medio de sus propias grabaciones en un viejo magnetófono. Un hombre ya torpe que a veces siente el placer del recuerdo, pero que se angustia ante lo inevitable. En esta obra Cortizo se apoya únicamente en una mesa, una silla y el viejo magnetófono con cintas, prescinde de alardes escenográficos para que el teatro, el teatro que él hace con maestría, sea texto, voz y gesto. Cualquier aficionado al teatro seguro que se siente sobrecogido por lo que se hace y por cómo se hace, por un teatro que trasciende y despierta emociones… TEATRO MUNDIAL – Miami

  • Esperando a Godot
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    …Sólo con la voluntad de aquellos que sin miedo y con paso firme decidan cruzar el umbral del teatro, encontrarán en LA PUERTA ESTRECHA un tesoro. No sirven palabras mágicas, no hay ternura ni fábula. La puesta en escena de “Esperando a Godot” a cargo de LA PAJARITA DE PAPEL consigue transmitir la ironía de la obra, la espera. Rodolfo Cortizo, sin adornos ni florituras verbales ni escenográficas demuestra tener las ideas muy claras. Hay teatro no espectáculo (tomen nota los que se sientan aludidos), y sin presupuestos descomunales (sigan tomando nota), las palabras y los gestos de las actrices entrarán en la cabeza de quien se atreva a mirarlas…
    LA CENTRAL – Barcelona

    …La interpretación de “Esperando a Godot” de LA PAJARITA DE PAPEL fue maravillosa. Te transportaban hacia ese mundo imaginario y a la vez tan real; la magia del teatro en donde todo sucede en ese mismo instante y ese instante es único…
    LA VENTANA – Buenos Aires

    … La compañía madrileña LA PAJARITA DE PAPEL ha propiciado el mejor de los escasos recuerdos teatrales de Samuel Beckett con buenos hallazgos de interpretación y visiones. Han sido invitados al Festival de Teatro de Vitoria, compartiendo escenario con Días Felices, en montaje de Peter Brook…
    DIAGONAL – Madrid

    …LA PAJARITA DE PAPEL ha venido realizando unos Beckett con tal maestría que raya lo sublime. Por fin Beckett es entendido en los escenarios madrileños y puesto a punto su teatro con todo rigor…
    NOTICIAS TEATRALES - Madrid

  • Las sillas
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    El resultado de LAS SILLAS es sobresaliente. Todo es impecable, desde la certera dirección hasta la escenografía, la utilería y el vestuario. Alguna vez he hablado de Rodolfo Cortizo, un actor -entre otras cosas- de altísimo talento, cuya capacidad de atracción llega casi a lo hipnótico. Está aquí a su propio nivel. Y Concha Roales Nieto transita la misma esfera, así que el resultado es una magistral lección de interpretación...
    Guía del ocio- Madrid

  • Extracción de la piedra de Locura
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    La propuesta de “Extracción de la piedra de Locura” de Alejandra Pizarnik realizada por LA PAJARITA DE PAPEL recupera el sabor de lo ritual en el teatro, del trabajo simbólico con los objetos, de la riqueza en imágenes. Dos actrices comparten la mente de Pizarnik, que habla al espectador desde su poesía. Si una de ellas representa a la propia autora, la otra se convierte en voz de la conciencia de ésta, a la que persigue y protege. Y es en este plano donde verdaderamente se produce el rito teatral, el milagro de la imagen sugerida, de verdadero significado poético…
    OPHELIA REVISTA DE TEATRO – Madrid

  • Tres Mujeres
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    …La importancia dramática de “Tres Mujeres” de Sylvia Plath, tan nimia en recursos dramáticos, tan carente de espectacularidad, radica en su propia desnudez. Y esta es la base de la puesta en escena de LA PAJARITA DE PAPEL, una interpretación desnuda, brutal, en donde la palabra resuena, va más allá y se transforma en experiencia misma… LO QUE SOMOS - Madrid

  • Voces femeninas
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    …”Voces Femeninas de Samuel Beckett en la versión de LA PAJARITA DE PAPEL es simplemente la mejor obra de teatro que haya podido ver en mi vida…
    YO ESCRIBO - Madrid